No hay más voces que llenen mi vacío de culpas,
el silencio es el mejor elemento que viene a intentar compadecerse,
parezco un ser insano, tanta locura, tanto desengaño hace tan bien,
no quiero pensar en ello, pero al sentirme libre vuelvo al lugar de ayer.
Rompí el hielo, en la ciudad negra de la soledad,
lo he pensado dos veces, y aún sigo caminando sin retorcerme.
A fuerza, me hice de un ser bautizado con las lágrimas de los ingenuos e inocentes.
Viendo claramente los fragmentos de mi vida, cayendo en picada como estrellas fugaces.
No te preocupes por mi, quebré todo a mi paso
crucé la línea que no me atreví a pisar estando de tu mano,
Y ahora estoy encerrando con dominación en mis puños,
el poder y y la astucia que dejé huir de mí al arrinconarme en tus brazos
Prefiero asustarte ahora mismo, no siempre lo que ves será real;
mi advertencia ya fue dada, ten cuidado, podría consumirte de una forma fatal,
Será como la enfermedad que te controla, te sentirás cómodo entre los ciegos,
Serás un extraño frente a tu espejo, encerrado en mundos bipolares y constantemente nuevos.
Recuerdame lo que fui, y observa como seré a partir de ahora;
Revertiré tus errores; y aunque no soy quien para hacerlo,
me da igual,
Ya no existe la culpa, ya no hay amor que me siga obligando a caminar a tu par,
Me daré el gusto de ser quien te dibuje el miedo, quien sabotee tu seguridad,
seré aquel mounstro encerrado, que jamás hallarías en la persona que creíste amar.
Aquí he de terminar con tus faltas
Me encuentro cansada de intentar comprender lo que haces mal..
no caeré en tu enferrmiza necesidad de confiar..
Me siento bien de ser el disturbio de tu mente;
El costo de una noche, con movimientos ruines como este final.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario