No hay más voces que llenen mi vacío de culpas,
el silencio es el mejor elemento que viene a intentar compadecerse,
parezco un ser insano, tanta locura, tanto desengaño hace tan bien,
no quiero pensar en ello, pero al sentirme libre vuelvo al lugar de ayer.
Rompí el hielo, en la ciudad negra de la soledad,
lo he pensado dos veces, y aún sigo caminando sin retorcerme.
A fuerza, me hice de un ser bautizado con las lágrimas de los ingenuos e inocentes.
Viendo claramente los fragmentos de mi vida, cayendo en picada como estrellas fugaces.
No te preocupes por mi, quebré todo a mi paso
crucé la línea que no me atreví a pisar estando de tu mano,
Y ahora estoy encerrando con dominación en mis puños,
el poder y y la astucia que dejé huir de mí al arrinconarme en tus brazos
Prefiero asustarte ahora mismo, no siempre lo que ves será real;
mi advertencia ya fue dada, ten cuidado, podría consumirte de una forma fatal,
Será como la enfermedad que te controla, te sentirás cómodo entre los ciegos,
Serás un extraño frente a tu espejo, encerrado en mundos bipolares y constantemente nuevos.
Recuerdame lo que fui, y observa como seré a partir de ahora;
Revertiré tus errores; y aunque no soy quien para hacerlo,
me da igual,
Ya no existe la culpa, ya no hay amor que me siga obligando a caminar a tu par,
Me daré el gusto de ser quien te dibuje el miedo, quien sabotee tu seguridad,
seré aquel mounstro encerrado, que jamás hallarías en la persona que creíste amar.
Aquí he de terminar con tus faltas
Me encuentro cansada de intentar comprender lo que haces mal..
no caeré en tu enferrmiza necesidad de confiar..
Me siento bien de ser el disturbio de tu mente;
El costo de una noche, con movimientos ruines como este final.
Páginas
A veces, sentimos que estamos mejor sólo con una lapicera y hoja en mano. Sabemos que aquellos trazos son el umbral que nos permiten escapar, volver a ser nosotros mismos por unos intantes; la tinta se convierte en nuestra sangre, y nuestro cuerpo en hoja, cada uno es una leyenda, una historia que depende de nosotros determinar si su relato será bueno o malo.
sábado, 15 de octubre de 2011
viernes, 9 de septiembre de 2011
Dulce error
No puedo culparte sobre esto, pero haces que mis pupilas se claven en tu piel una vez más.
Haría lo que pudiera para evitarlo, pero que que simplemente no hay modo de ir en contra de tu mar.
Las mentiras se sostienen mejor de lo que creí, no hay dudas en ello, puedo apostarlo,
¿quieres jugar? esto es parte del riesgo que me haces correr.
Me arrinconas contra la pared, besándome con el filo de una navaja en el cuello.
Tan sólo ríes para justificar tus razones, son movimientos que me hacen caer.
Diría tu nombre, pero es sólo beber la adicción de saber que es lo que me haces hacer.
Dulce motivación para esconder el secreto, jamás el silencio hizo ruido en mi interior,
es lo profano sin conciencia alguna. Es el placer de hacer lo incorrecto.
Me haces jugar con fuego, prometes alejarte de mi mente
pero te quedas para manejarme como tu títere preferido.
Haría lo que pudiera para evitarlo, pero que que simplemente no hay modo de ir en contra de tu mar.
Las mentiras se sostienen mejor de lo que creí, no hay dudas en ello, puedo apostarlo,
¿quieres jugar? esto es parte del riesgo que me haces correr.
Me arrinconas contra la pared, besándome con el filo de una navaja en el cuello.
Tan sólo ríes para justificar tus razones, son movimientos que me hacen caer.
Diría tu nombre, pero es sólo beber la adicción de saber que es lo que me haces hacer.
Dulce motivación para esconder el secreto, jamás el silencio hizo ruido en mi interior,
es lo profano sin conciencia alguna. Es el placer de hacer lo incorrecto.
Me haces jugar con fuego, prometes alejarte de mi mente
pero te quedas para manejarme como tu títere preferido.
sábado, 27 de agosto de 2011
Jamás
"Jamás lo habría pensado, o tal vez sí, en algún sitio de mi subconsciente; un sueño de aquellos que te erizan la piel del astuto realismo del que se visten las fantasías. Era extraño, porque nunca me hubiera pensado en una situación como tal; los deja vus de los sueños plasmados a la realidad. Creí estar dormida, cuando en realidad me hallaba acostada envueltas entre las sábanas que nunca me habían parecido tan suaves al roce de mi cuerpo descubierto, impregnado del calor humano tan ajeno como curioso. Esa sensación de profano, mezclado con suspenso, exponiéndome a los instintos que llevaba guardados, sin notificarme de ellos hasta el momento. Pensé ¿Cuán correcto es esto? ¿Siempre el miedo sabe tan bien?. Sentía poder de influencia, dominación, al mismo tiempo que caía dominada, esclava de las ganas de sentir sus palpitaciones fuera de control..."
sábado, 13 de agosto de 2011
Regrésame
La gente camina, parece no juzgar con aquellos ojos que sólo se concentran en su destino, pero imaginas, o tal vez no te equivocas al ver como te fotografían con los ojos que te reflejan en sus pupilas, tus pupilas. El espejo se vuelve la realidad más fría; Duele pestañear y respirar a la vez; deseas cerrar las puertas, ventanas y encerrarte sin sentirte insegura del castillo o pocilga en el que te encierras que después de todo, sea lo que sea, tu alma no puede dejar de considerarlo su hogar. ¿Qué clase de conciencia es la que te deja dormir entre las sábanas enredándote entre de las dudas de lo que está condenado a permanecer intacto?
El destino sortea las más escasas y hermosas luces, entre la suerte de las estrellas y el infortunio de los estrellados..
Nunca será lo que nunca fue, intentos en vano, ilusiones que lloran clavadas en la estúpida utopía.
Corres contando el aliento restante, esperas alcanzar a tiempo el claro que huye por el bosque lleno de raíces sobresalientes, pero siempre caes y aún herida, te levantas para seguir tu persecución. Flanquean tus rodillas, la noche ya te ha alcanzado, cuando la luna besa tu nuca, iluminando cristalinas gotas de sudor y sangre, ningún sacrificio le es suficientemente apetecible.
Quieres despertar con las respuestas en tu mano, develar los misterios que por cobardía nadie pudo descifrar. Sabes donde está la verdad, pero sientes miedo de encontrarla. Sabes quienes son ellos, pero desconoces quien eres tú en realidad. Dices que nunca será lo que nunca fue... no quieres sentirte ingenua en pensar que puedes cambiar, pero la idea de caer de rodillas rendida sin intentarlo te taladra la cabeza; intentando hacerte salvar la dignidad que se esconde en algún lugar de tu mente, asustada y solitaria... Contarás hasta tres... y el viento te devolverá el aliento, seguirás corriendo inconscientemente, sin importar rasguños, y cortes... no quieres se la tonta de nadie, ni la de ti mismo.
El destino sortea las más escasas y hermosas luces, entre la suerte de las estrellas y el infortunio de los estrellados..
Nunca será lo que nunca fue, intentos en vano, ilusiones que lloran clavadas en la estúpida utopía.
Corres contando el aliento restante, esperas alcanzar a tiempo el claro que huye por el bosque lleno de raíces sobresalientes, pero siempre caes y aún herida, te levantas para seguir tu persecución. Flanquean tus rodillas, la noche ya te ha alcanzado, cuando la luna besa tu nuca, iluminando cristalinas gotas de sudor y sangre, ningún sacrificio le es suficientemente apetecible.
Quieres despertar con las respuestas en tu mano, develar los misterios que por cobardía nadie pudo descifrar. Sabes donde está la verdad, pero sientes miedo de encontrarla. Sabes quienes son ellos, pero desconoces quien eres tú en realidad. Dices que nunca será lo que nunca fue... no quieres sentirte ingenua en pensar que puedes cambiar, pero la idea de caer de rodillas rendida sin intentarlo te taladra la cabeza; intentando hacerte salvar la dignidad que se esconde en algún lugar de tu mente, asustada y solitaria... Contarás hasta tres... y el viento te devolverá el aliento, seguirás corriendo inconscientemente, sin importar rasguños, y cortes... no quieres se la tonta de nadie, ni la de ti mismo.
jueves, 21 de julio de 2011
Zombi
Prefiero no escuchar nada, ya es suficiente con la batalla que libran dos partes opuestas en mi propia alma. Se que alcanzar la perfección es lo más bizarro que un humano podría hacer; prefiero hacer lo que debo, aunque a veces siento la necesidad de generar un caos. Acaso hay una regla, una ley, una manera de saber cómo correr por los pasillos que intentan tragarme hacia su mejor punto: cuestionar la existencia.
Por más luz con la que me encandiles... creo que jamás encontraré esa manera de ser, siempre miré desde afuera.
Por más gritos que generes en mi aire... siempre serán susurros, no me aturdirán, porque saben mejor ahogarme.
Besos tóxicos sobre mis labios, quemando mis palabras.. sólo cenizas en el tiempo.
Y quieres vendar mi alma, dejándome totalmente ciega; ciega pero aún puedo respirar, sigo alerta esperando despertar.
Destino, que más quieres que verme caer de rodillas a tí.
Por más luz con la que me encandiles... creo que jamás encontraré esa manera de ser, siempre miré desde afuera.
Por más gritos que generes en mi aire... siempre serán susurros, no me aturdirán, porque saben mejor ahogarme.
Besos tóxicos sobre mis labios, quemando mis palabras.. sólo cenizas en el tiempo.
Y quieres vendar mi alma, dejándome totalmente ciega; ciega pero aún puedo respirar, sigo alerta esperando despertar.
Destino, que más quieres que verme caer de rodillas a tí.
martes, 19 de julio de 2011
Hipócrita
Camino, respiro, miro, intento sentir... pero todo es tan inútil. De repente todo se ha apagado, sin razón, sin advertirme al respecto. ¿Qué se supone que debo hacer?. Me tomé el trabajo de quemar todas tus fotografías, alimentar el fuego con la tinta que dibujó tu falsa sonrisa... No basta solamente con recordarte y odiarme por haberte cedido paso... desearía olvidar tu rostro, tu voz... pero aún así tu nombre es el fiel himno a la hipocresía de la que hablaste tan bien.
¿Qué es lo que piensas ahora mismo? seguramente que entre tanta perfección no tienes lugar alguno para lamentar tus errores... prefieres perderlos de rastro, siempre jugando para las pupilas ajenas.
¿Qué es lo que piensas ahora mismo? seguramente que entre tanta perfección no tienes lugar alguno para lamentar tus errores... prefieres perderlos de rastro, siempre jugando para las pupilas ajenas.
sábado, 21 de mayo de 2011
Perdido, guiado, perdido.
Paso a paso al último instante, no existen las miradas. los juegos han acabado, los latidos ya no se oirán ni en la más insana locura. Acostumbré a resistirme, pero ahora no deseo más que caer.. ¿Cuánto más puedo seguir respirando el aire que te pertenecía a tí también? Marchando detrás del cuerpo que supe amar, llorando en sincronía de la marcha fúnebre, tras cada piedra que pateo por el sendero al que te conduciré. Refugio para los que encaminan al olvido indirecto, los que sueñan eternamente entre las sábanas de incertidumbre de aquellós a los que han dejado atrás. Destino tan incierto; palabras que se han sellado en el umbral final. Silencio pactado con la oscuridad, porque ella no permite que hables, mas te aguarda entre sus esqueléticas alas hasta que por fin desaparezcas por completo, sin asegurarte un rincón en las memorias de los que luego surgirán a tu encuentro. ¿Me verás de nuevo alguna vez? Temo olvidarme de tu voz llamando mi nombre, temo olvidarme de tus caricias cubriéndome del frío al no soportar verme temblar... Ahora no es a mí a quien afecta el frío, todo se torna en un ciclo que luego me tocará a mi también enfrentar; sin noción, sin sentir cuan helada reposaré, cuantas lágrimas agenas rodaran sobre mi piel, cuantos roces recibiré sin sentir el placer del tacto, cuantos besos se posarán sobre mis vestigios, cuantas palabras me dirán, ya sin tener sentido. Pero hice y deshice lo posible para revertir el maldito capricho del Destino; hubiera sido capaz de arrancarme el corazón y ofreserselo con tal de calmar sus hostiles antojos... aún así, todo insuficiente, me veo entregarme dominada bajo los carriles de la vida; Él se divierte con mi espanto haciendo sentir inútil a mi calor, ilusa a mi inocencia, sobervios a mis latidos, y egoísta a mi respiración.
domingo, 1 de mayo de 2011
Vals para uno.
Nunca llegamos a despedirnos, no hubo una última palabra. La melodía del vals se lamentaba mientras lloraba notas fieles a las lágrimas. Un beso sobre el frío agobio del alma. Miedo y dolor unidos bajo la misma piel; silencio y llanto sellados bajo el beso de la muerte. Una pregunta sin respuesta, miles de enigmas bajo la luz blanca que ha desaparecido de sus ojos, para apoderarse de él por completo. Tal vez él sigue soñando que baila mi vals, y que me sostiene aún en sus brazos, mientras que yo me abrazo a la realidad para poder desprenderme de sus vestigios que inertes me observan callados. ¿Cuántas veces deberé morir y volver a nacer para poder aceptarlo?¿Cómo aceptar su paso hacia el umbral final, luego de ver como la puerta se ha cerrado detrás de él?
miércoles, 20 de abril de 2011
Desconozco
Quisiera saber a qué juegas, cuando pasas por mis costados, esquivándome como la bala que sabes que nunca se direccionaría para herirte, huyendo, mostrando valentía a la fragilidad de lo indefenso a voluntad. Quisiera saber que sienten tus pupilas cuando me ven, pero tu le das las órdenes de que me eviten. Quisiera saber que siente tu corazón cuando los recuerdos tajan el alma; cuando en la desesperación interna, bebes la sangre de tus heridas, porque es demasiado dolor para dejarlo a la luz, tal vez. Yo no te he preguntado si eres feliz con tu nueva forma de actuar, yo no te he preguntado si aún me necesitabas, yo no te he preguntado si aún me querías. Porque se que las respuestas son palabras una vez más, vacíos sonoros en tí, en los que el verdadero significado ha perdido el sentido mucho tiempo atrás; la confidencia se ha suicidado en las mañanas de algún pasado no tan lejano. No tengo la ignorancia suficiente que se requiere para preguntar si aún te pertenezco, porque nunca fue así; el más mínimo e insípido viento siempre te ha arrastrado a las orillas de la perdición.
sábado, 16 de abril de 2011
Fantasma amante
Tal vez no sea el momento, tal vez los espejismos me intentan convencer.
porque la pieza aun no encaja, luego de intentar, luego de presionar.
Pequeño rompecazas, infeliz cadena entre la búsqueda y el deseo de perder.
Amargo sabor, sentimiento de culpa, y miedo a volver a caer.
Las luces ya no tienen el mismo brillo que antes, al menos no en mis ojos,
frias y oscuras las calles que antes solían hacerme sentir libre; y hoy me hacen tanto mal.
Cabalgando sobre los ideales, a galope intenso como los sueños de tiempo atrás,
Diríjéndome al callejón más remoto de la cuidad; para morir allí: tal vez no fui hecha para amar.
Me esconderé de tu luz, seré una sombra invisible más en la oscuridad,
No me busques, quiero que esto termine, teminalo, déjame terminarlo.
Ya no hay más tiempo para tí ni para mí, ya no lo hay,
el juego se acabó, nunca hubieron ganadores, nunca hubieron perdedores, nunca hubo un final.
Suéltame, estoy aquí porque quiero desprenderme de mi miedo a decir...
Adiós, apaga las luces, déjame marchar.
Sé a donde ir, galoparé sobre mis ideales, rumbo al callejón,
sola, sólo la confusión y yo, despupes de todo, no creo haber nacido para el amor.
Estoy aquí, pero ya no quiero ni puedo hacer nada,
Sólo dejame sola, sola aquí en el callejón.
Bórrame de tus pupilas, yo fantasma amante,
conozco sin temor mi destino:
morir en el olvido, en un callejón de tu corazón.
porque la pieza aun no encaja, luego de intentar, luego de presionar.
Pequeño rompecazas, infeliz cadena entre la búsqueda y el deseo de perder.
Amargo sabor, sentimiento de culpa, y miedo a volver a caer.
Las luces ya no tienen el mismo brillo que antes, al menos no en mis ojos,
frias y oscuras las calles que antes solían hacerme sentir libre; y hoy me hacen tanto mal.
Cabalgando sobre los ideales, a galope intenso como los sueños de tiempo atrás,
Diríjéndome al callejón más remoto de la cuidad; para morir allí: tal vez no fui hecha para amar.
Me esconderé de tu luz, seré una sombra invisible más en la oscuridad,
No me busques, quiero que esto termine, teminalo, déjame terminarlo.
Ya no hay más tiempo para tí ni para mí, ya no lo hay,
el juego se acabó, nunca hubieron ganadores, nunca hubieron perdedores, nunca hubo un final.
Suéltame, estoy aquí porque quiero desprenderme de mi miedo a decir...
Adiós, apaga las luces, déjame marchar.
Sé a donde ir, galoparé sobre mis ideales, rumbo al callejón,
sola, sólo la confusión y yo, despupes de todo, no creo haber nacido para el amor.
Estoy aquí, pero ya no quiero ni puedo hacer nada,
Sólo dejame sola, sola aquí en el callejón.
Bórrame de tus pupilas, yo fantasma amante,
conozco sin temor mi destino:
morir en el olvido, en un callejón de tu corazón.
jueves, 24 de marzo de 2011
Memory-Shot: Inocente
Conocía muy bien lo que me significaba su nombre; inmediatamente lo relacionaba con diversión y extrema atencción, y todo, sólo para mí.
Aleatorias y borrosas imágenes me golpean dulcemente la mente, aunque aquella sensación de felicidad aún sigue viva a la memoria en algún rincon infantil de mi corazón.
Fin de semana, a la tarde; alguien tocaba la puerta... Me llenaba de felicidad al ver una campera verde esmeralda que siempre llevaba consigo misma... definitivamente era ella.
Recuerdo que me traía revistas y películas, que luego durante la semana, yo miraba una y otra vez. Durante su estadía en casa, nos pasabamos la tarde jugando con las consolas de Family y Sega; ella siempre en una postura graciosamente competitiva movía sus brazos con el control para un lado y otro, presionando enérgicamente los botones, súmamente metida en el juego. Era una persona con alma de adolescente, bastante distraida, charleta, descuidada y muy agradable.
Así como recuerdo aquellas tardes de juego, también recuerdo las palabras que le dije, sin saber que esas serían las últimas, para ella.
Una única imagen de aquel momento me deja vestigios de aquel día. Un par de médicos se acercaba llevando una camilla con una paciente. Papá me levantó cuando esta se acercó y ahí ví a mi abuela, con algunos tubos, con ropa de quirófano, sonriendo débilmente. - Tengo un nuevo juego - recuerdo haberle contado con la idea de estrenarlo con ella. Me correspondió mi sonrisa y supongo que nos habremos despedido... luego, fue ver como con la companía de los médicos, se perdía por una puerta.
Al nuevo juego, terminé jugándolo yo sola, luego de esperar bastante, y lo peor de todo... luego de esperar en vano. Ella se había "ido" pero probablemente ya volvería de su viaje.
Era demasiado temprano para entender las realidades, yo sabía jugar juegos de consola, pero no sabía el de la vida, que en ese no había ningún botón de reinicio; una vez que perdías la vida, perdías tu juego, sin tener posibilidades de volver a jugar.
Poco tiempo después, con papá y mamá solíamos recurrir a un lugar nuevo para mí, que yo creía que era un patio grande donde poca gente solía ir a pasear. Era un espacio amplio, y silencioso, en el cual yo me divertía yendo de un lado a otro, oliendo flores que la gente dejaba en pequeñas puertas cuadradas, que unas al lado de otras formaban largos y amplios pasillos. Me recuerdo a mí, mirando adornos que estaban pegados en las puertas, como peluches y otras cosas; mientras que papá y mamá siempre se paraban en el mismo lugar, frente a la misma pequeña puerta.
Ignoraba realmente el fin de la visita a ese lugar; durante los primeros tiempos sólo me limitaba a divertirme allí, haciendo cosas que una persona de cinco años hace... correr, saltar y de más.
Hasta que un día me sentí picada por la curiosidad y le pregunté a mamá que una vez más estaba parada en el mismo lugar, "¿Qué hay del otro lado de la puerta?", ella me respondió con cuidado "están los recuerdos de tu abuela".
Me quedé con aquella respuesta en la cabeza por mucho tiempo, y por alguna razón creí que aquella puerta era una especie de "aramario mágico", en el que ella al ir de de viaje había guardado sus "recuerdos" (como fotos con las personas que ella quería) para no olvidarse de ellos, mientras no estuviera en contacto. Esperaba que hubiera puesto una foto de ella conmigo, porque no quería que se olvidara de mí.
Pero todo era cuestión de tiempo para darme cuenta de que en realidad ya no habían puertas de las que ella fuera dueña, que ya no habrían nuevas memorias para guardar con y de, mi abuela.
Abrí los ojos, o crecí, y entonces supe que ese "armario" no guardaba sus recuerdos, sino los míos para con ella, de manera física, como vestigios de algo que había sido genial, lejos del -ahora- polvo, y tendencia a desaparecer terrenalmente.
Aleatorias y borrosas imágenes me golpean dulcemente la mente, aunque aquella sensación de felicidad aún sigue viva a la memoria en algún rincon infantil de mi corazón.
Fin de semana, a la tarde; alguien tocaba la puerta... Me llenaba de felicidad al ver una campera verde esmeralda que siempre llevaba consigo misma... definitivamente era ella.
Recuerdo que me traía revistas y películas, que luego durante la semana, yo miraba una y otra vez. Durante su estadía en casa, nos pasabamos la tarde jugando con las consolas de Family y Sega; ella siempre en una postura graciosamente competitiva movía sus brazos con el control para un lado y otro, presionando enérgicamente los botones, súmamente metida en el juego. Era una persona con alma de adolescente, bastante distraida, charleta, descuidada y muy agradable.
Así como recuerdo aquellas tardes de juego, también recuerdo las palabras que le dije, sin saber que esas serían las últimas, para ella.
Una única imagen de aquel momento me deja vestigios de aquel día. Un par de médicos se acercaba llevando una camilla con una paciente. Papá me levantó cuando esta se acercó y ahí ví a mi abuela, con algunos tubos, con ropa de quirófano, sonriendo débilmente. - Tengo un nuevo juego - recuerdo haberle contado con la idea de estrenarlo con ella. Me correspondió mi sonrisa y supongo que nos habremos despedido... luego, fue ver como con la companía de los médicos, se perdía por una puerta.
Al nuevo juego, terminé jugándolo yo sola, luego de esperar bastante, y lo peor de todo... luego de esperar en vano. Ella se había "ido" pero probablemente ya volvería de su viaje.
Era demasiado temprano para entender las realidades, yo sabía jugar juegos de consola, pero no sabía el de la vida, que en ese no había ningún botón de reinicio; una vez que perdías la vida, perdías tu juego, sin tener posibilidades de volver a jugar.
Poco tiempo después, con papá y mamá solíamos recurrir a un lugar nuevo para mí, que yo creía que era un patio grande donde poca gente solía ir a pasear. Era un espacio amplio, y silencioso, en el cual yo me divertía yendo de un lado a otro, oliendo flores que la gente dejaba en pequeñas puertas cuadradas, que unas al lado de otras formaban largos y amplios pasillos. Me recuerdo a mí, mirando adornos que estaban pegados en las puertas, como peluches y otras cosas; mientras que papá y mamá siempre se paraban en el mismo lugar, frente a la misma pequeña puerta.
Ignoraba realmente el fin de la visita a ese lugar; durante los primeros tiempos sólo me limitaba a divertirme allí, haciendo cosas que una persona de cinco años hace... correr, saltar y de más.
Hasta que un día me sentí picada por la curiosidad y le pregunté a mamá que una vez más estaba parada en el mismo lugar, "¿Qué hay del otro lado de la puerta?", ella me respondió con cuidado "están los recuerdos de tu abuela".
Me quedé con aquella respuesta en la cabeza por mucho tiempo, y por alguna razón creí que aquella puerta era una especie de "aramario mágico", en el que ella al ir de de viaje había guardado sus "recuerdos" (como fotos con las personas que ella quería) para no olvidarse de ellos, mientras no estuviera en contacto. Esperaba que hubiera puesto una foto de ella conmigo, porque no quería que se olvidara de mí.
Pero todo era cuestión de tiempo para darme cuenta de que en realidad ya no habían puertas de las que ella fuera dueña, que ya no habrían nuevas memorias para guardar con y de, mi abuela.
Abrí los ojos, o crecí, y entonces supe que ese "armario" no guardaba sus recuerdos, sino los míos para con ella, de manera física, como vestigios de algo que había sido genial, lejos del -ahora- polvo, y tendencia a desaparecer terrenalmente.
viernes, 18 de marzo de 2011
Estaca, cruz... y vacío.
Duele sentir decepción a partir del amor,
Duele, ver como la confianza te desarma la razón.
Duele, ver como tus ideas agonizan intoxicadas de utopía,
pero prefiero el dolor y las heridas, antes que tirar abajo mi corazón.
Prometí que sería tu voz para callar a quien te mienta,
que caminaría por tí; descalza sobre filosas piedras,
que tomaría tu mano sin temor a lo que el resto piensa,
que te defendería con uñas y dientes hasta que tú ya no lo quieras,
Supliqué por tu promesa a que entenderías mis duelos internos,
para cuando yo apagara mis luces, tú tan sólo entendieras...
Ésto no es el paraíso, ni el mismo infierno, es la simple realidad,
Ésto es la vida, con alfileres y astillas, el autentico juego de vivir.
Se ama, se rie, se sufre, se pierde ... pero nunca se da piedad,
si tan sólo me reconocieras en tu pasado, comprenderías y no me dejarías llorar.
Intento, pero nunca llego a superarlo, caigo para luego volver a sangrar.
El vacio, nunca parece ser suficiente, sigue necesitando ser peor.
Me retuerzo en tu suelo. Grito para mis adentros, porque no lo quieres escuchar.
Pedía que me anesteciaras el alma, pero heriste aún más disparándome palabras como balas.
Ahora no calles, porque ya es tarde. No me hables de lo correcto, hablame de lo que es "lealtad".
Duele, ver como la confianza te desarma la razón.
Duele, ver como tus ideas agonizan intoxicadas de utopía,
pero prefiero el dolor y las heridas, antes que tirar abajo mi corazón.
Prometí que sería tu voz para callar a quien te mienta,
que caminaría por tí; descalza sobre filosas piedras,
que tomaría tu mano sin temor a lo que el resto piensa,
que te defendería con uñas y dientes hasta que tú ya no lo quieras,
Supliqué por tu promesa a que entenderías mis duelos internos,
para cuando yo apagara mis luces, tú tan sólo entendieras...
Ésto no es el paraíso, ni el mismo infierno, es la simple realidad,
Ésto es la vida, con alfileres y astillas, el autentico juego de vivir.
Se ama, se rie, se sufre, se pierde ... pero nunca se da piedad,
si tan sólo me reconocieras en tu pasado, comprenderías y no me dejarías llorar.
Intento, pero nunca llego a superarlo, caigo para luego volver a sangrar.
El vacio, nunca parece ser suficiente, sigue necesitando ser peor.
Me retuerzo en tu suelo. Grito para mis adentros, porque no lo quieres escuchar.
Pedía que me anesteciaras el alma, pero heriste aún más disparándome palabras como balas.
Ahora no calles, porque ya es tarde. No me hables de lo correcto, hablame de lo que es "lealtad".
martes, 15 de marzo de 2011
Memory-Shot: Novata
Jamás había sido tan traicionada por el capricho de mis ojos, y mi estúpido corazón; porque por momentos ya no era yo, sino que era mi impulso tímido pero impulso al fin.
Primeros días, y últimos del verano, aunque aún el viento se chocaba caliente contra la piel.
Hablarle revivía mi pequeña adrenalina, un cosquilleo con la sensación de estar jugando con el mismo fuego. Aquel gusto de saborear el riesgo a descubrir mi alma ante la falsa indiferencia. Porque no era amor aquello, era una inconsciente llamada a mi atención, una obsesión naciente sin origen, una ilusión de nada, sólo un juego de mirar sin que la mirada delate.
Me limitaba a saludarlo y a hablarle esporádicamente, preferentemente si él era el que venía a mí, tranquilamente consiguéndolo por ser lo desconocido ante su inocente curiosidad. "Limitación", sí, ésa era la palabra, una caótica combinación entre la actuación y el discimulo.
Venía contando los días autodesafiándome, pero mi propio miedo me ganaba una y otra vez. Pasaron los tiempos, hasta que puse tiempo límite a mis batallas perdidas, y tomé una bocanada de aquel escaso pero dulce aire, era el momento. Me acerqué a él, una vez más actuando, porque nunca habría de ser yo para con él. Hablando, lo llevé y lo traje simpáticamente, finalmente concluí a mi objetivo, y pedí su número de teléfono, era una coartada perfecto, tener los teléfonos de mis compañeros no era nada del otro mundo.. o tal vez sí.
Tomó una lapicera al azar y escribió con torpes trazos celestes, su número, sin dejar de sonreir. Me tendio el papel y yo lo tomé brincando en algún lugar de mi amorosamente frustrada mente. Sentía tener las llaves a un umbral que nunca había podido abrir. Habia perdido parte de mis miedos, y además tenía algo que pertenecía a él.
-Tocó el timbre de finalización de clases-
Se despidió de mí, un beso en la mejilla cálido y jovial, y yo con mi trofeo en mano. Volví a mi pupitre a guardar mis útiles, mientras que veía como el salón cada vez se tornaba mas quieto tras la salida del resto. Ya todos se habían marchado, quedaban sólo mis nuevas cuatro paredes, sus muebles, y yo. Aún no me acostumbraba a ellas, no me gustaba estar allí sola. Me apuré y salí rumbo a la calle. El sol me pegó en la cara de inmediato, pero nada me importó, yo seguía sonriendo. Metí la mano en el bolsillo de mi pantalón para ver una vez más mi último logro, escrito en papel y tinta celeste. Pero no había nada allí, mas que la envoltura de algún chicle de menta. Había perdido lo que me había costado tantos días en atreverme. Cerré los ojos, intentando recordar dónde recuperarlo; preferí no pensarlo más de dos veces... y volví corriendo a mi salón temiendo que ya fuera tarde y que lo hubieran cerrado para limpiarlo. Me tiré contra la puerta afortunadamente abierta, y heché un vistazo a mi lugar... y allí estaba, sólo, esperando tal vez... que yo lo vuelva a buscar.
Primeros días, y últimos del verano, aunque aún el viento se chocaba caliente contra la piel.
Hablarle revivía mi pequeña adrenalina, un cosquilleo con la sensación de estar jugando con el mismo fuego. Aquel gusto de saborear el riesgo a descubrir mi alma ante la falsa indiferencia. Porque no era amor aquello, era una inconsciente llamada a mi atención, una obsesión naciente sin origen, una ilusión de nada, sólo un juego de mirar sin que la mirada delate.
Me limitaba a saludarlo y a hablarle esporádicamente, preferentemente si él era el que venía a mí, tranquilamente consiguéndolo por ser lo desconocido ante su inocente curiosidad. "Limitación", sí, ésa era la palabra, una caótica combinación entre la actuación y el discimulo.
Venía contando los días autodesafiándome, pero mi propio miedo me ganaba una y otra vez. Pasaron los tiempos, hasta que puse tiempo límite a mis batallas perdidas, y tomé una bocanada de aquel escaso pero dulce aire, era el momento. Me acerqué a él, una vez más actuando, porque nunca habría de ser yo para con él. Hablando, lo llevé y lo traje simpáticamente, finalmente concluí a mi objetivo, y pedí su número de teléfono, era una coartada perfecto, tener los teléfonos de mis compañeros no era nada del otro mundo.. o tal vez sí.
Tomó una lapicera al azar y escribió con torpes trazos celestes, su número, sin dejar de sonreir. Me tendio el papel y yo lo tomé brincando en algún lugar de mi amorosamente frustrada mente. Sentía tener las llaves a un umbral que nunca había podido abrir. Habia perdido parte de mis miedos, y además tenía algo que pertenecía a él.
-Tocó el timbre de finalización de clases-
Se despidió de mí, un beso en la mejilla cálido y jovial, y yo con mi trofeo en mano. Volví a mi pupitre a guardar mis útiles, mientras que veía como el salón cada vez se tornaba mas quieto tras la salida del resto. Ya todos se habían marchado, quedaban sólo mis nuevas cuatro paredes, sus muebles, y yo. Aún no me acostumbraba a ellas, no me gustaba estar allí sola. Me apuré y salí rumbo a la calle. El sol me pegó en la cara de inmediato, pero nada me importó, yo seguía sonriendo. Metí la mano en el bolsillo de mi pantalón para ver una vez más mi último logro, escrito en papel y tinta celeste. Pero no había nada allí, mas que la envoltura de algún chicle de menta. Había perdido lo que me había costado tantos días en atreverme. Cerré los ojos, intentando recordar dónde recuperarlo; preferí no pensarlo más de dos veces... y volví corriendo a mi salón temiendo que ya fuera tarde y que lo hubieran cerrado para limpiarlo. Me tiré contra la puerta afortunadamente abierta, y heché un vistazo a mi lugar... y allí estaba, sólo, esperando tal vez... que yo lo vuelva a buscar.
martes, 8 de marzo de 2011
Yo, tu fan.
Buenas noches, ¿te he visto antes en algún lugar?
Hazme entrar allí, ofreceme tu companía, para "hablar".
No pretendas que no te mire así, sólo dejate llevar.
Devela tu atracción innata, y lo demás sabrá llegar.
Apaga las luces y deja que la mañana nos descubra enredados entre las sedas,
Encuéntrame si puedes; suena bien un juego para dos, en la habitación de un hotel.
Arqueas las cejas, sabes cuán lejos podemos llegar trabando las puertas.
Sólo hemos "hablado", nadie dijo que mentir no será ser fiel.
Olvídate de las luces del escenario, olvidate de lo que has de cantar,
olvidate de donde estarás mañana, porque mañana olvidarás a quién invitaste a pasar.
Ven, alimenta mi fanatismo, justifícalo con un poco de tu sonido,
súbele el volumen, cubre nuestras risas, seremos discretos para los ruidos.
Buscarás mi boca, rozarás mi piel con curiosidad,
tomaré entre mis manos tus mechones, jugaremos en la oscuridad.
Antes de despedirnos, mataremos nuestro secreto; nada se sabrá de él.
Saldremos sigilosos hacia el pasillo, todo quedará atrás en la habitación del hotel.
Luego seremos desconocidos, sólo hemos "hablado",
Volveremos a ser lo que fuimos, tú la estrella y yo tu fan.
Jamás lo creería, pero sí... sólo hemos "hablado"
Te veré desde abajo del escenario; tu la estrella y yo tu fan.
Hazme entrar allí, ofreceme tu companía, para "hablar".
No pretendas que no te mire así, sólo dejate llevar.
Devela tu atracción innata, y lo demás sabrá llegar.
Apaga las luces y deja que la mañana nos descubra enredados entre las sedas,
Encuéntrame si puedes; suena bien un juego para dos, en la habitación de un hotel.
Arqueas las cejas, sabes cuán lejos podemos llegar trabando las puertas.
Sólo hemos "hablado", nadie dijo que mentir no será ser fiel.
Olvídate de las luces del escenario, olvidate de lo que has de cantar,
olvidate de donde estarás mañana, porque mañana olvidarás a quién invitaste a pasar.
Ven, alimenta mi fanatismo, justifícalo con un poco de tu sonido,
súbele el volumen, cubre nuestras risas, seremos discretos para los ruidos.
Buscarás mi boca, rozarás mi piel con curiosidad,
tomaré entre mis manos tus mechones, jugaremos en la oscuridad.
![]() |
| ...There's just one reason to freak out... |
Saldremos sigilosos hacia el pasillo, todo quedará atrás en la habitación del hotel.
Luego seremos desconocidos, sólo hemos "hablado",
Volveremos a ser lo que fuimos, tú la estrella y yo tu fan.
Jamás lo creería, pero sí... sólo hemos "hablado"
Te veré desde abajo del escenario; tu la estrella y yo tu fan.
lunes, 28 de febrero de 2011
Humanidad
El mundo nos tiende un espejo, intenta que nos reflejemos en nuestra naturaleza. Crecimos, evolucionamos, y nos auto-elogiamos.... creyendo que mejoramos, cuando para llegar a eso debimos undir hasta a la mínima piedra que nos molestó en el camino. Se siente vergüenza nombrar la palabra "humano", tantas atribuciones tornadas en armas de doble filo. "Superioridad por sobre todas las cosas" rezan nuestros inconcientes himnos. Tantas cosas que se han hecho para bien, no dejan de estar mal... no dejan de destruir. ¿Aún sientes orgullo por llamarte "humano"? Date la chance de pensarlo dos veces y se que te dejarás convencer por alguna otra idea que huya en sentido contrario.
Cubrirse de pieles, no demuestra clase, no demuestra elegancia... es la etiqueta de nuestra falla, ahí es donde está el problema, nos vestimos y abrigamos de superioridad. Siempre el humano por sobrecualquier cosa.
Amarrar cuellos, rozándolos con frias cadenas que lejos de su naturaleza, llevando sus destinos al arraste... no demuestra inteligencia, poseción, poder... es la triste cara del abuso, e interés. Después de todo, es un simple corazón que late, no muestra dolor, o al menos no es interesante verlo.
La vergüenza de nuevo en mi. Porque no quiero ser esto, no quiero ser humano si de esto va nuestro juego; no quiero quedarme de este lado oscuro. Mil veces preferiré terminar de matar de una buena vez, la agónica "vieja humanidad", llevarle la contra al industrial mundo en el que los humanos se han refugiado... tan sólo convertirme en un alien esta noche y para siempre. Porque mi raza destruye, y yo, bajo este nombre, no me siento en mi correcto lugar.
Cubrirse de pieles, no demuestra clase, no demuestra elegancia... es la etiqueta de nuestra falla, ahí es donde está el problema, nos vestimos y abrigamos de superioridad. Siempre el humano por sobrecualquier cosa.
Amarrar cuellos, rozándolos con frias cadenas que lejos de su naturaleza, llevando sus destinos al arraste... no demuestra inteligencia, poseción, poder... es la triste cara del abuso, e interés. Después de todo, es un simple corazón que late, no muestra dolor, o al menos no es interesante verlo.
La vergüenza de nuevo en mi. Porque no quiero ser esto, no quiero ser humano si de esto va nuestro juego; no quiero quedarme de este lado oscuro. Mil veces preferiré terminar de matar de una buena vez, la agónica "vieja humanidad", llevarle la contra al industrial mundo en el que los humanos se han refugiado... tan sólo convertirme en un alien esta noche y para siempre. Porque mi raza destruye, y yo, bajo este nombre, no me siento en mi correcto lugar.
viernes, 18 de febrero de 2011
Bailando entre tus filos.
Me tomas para bailar tu vals, me haces bailar, girar... sentir.
Estaré perdida entre tus manos, consumida en el fuego de tu juego,
Me rodearás entre tu sombra, y yo como una esclava caeré ante tí.
Pero nada importa en este umbral final; dejaré que me consumas, que te llenes de mí.
Me haces girar recorriendo uno por uno tus deseos sobre mí.
Tu mirada muestra lujuria, sed de posesión, ganas de destruirme por placer.
Daré una vuelta y esperaré a que me atajes, porque decido sucumbir a tí;
hazme como quieres, lastímame, ámame, úsame; caeré en tu juego sin saber.
Me olvidaré de las reglas, hazme trampa en el juego del amor,
Juega rudamente, gáname usando mi inocencia ante el dolor;
hipnotízame y convierteme en tu víctima, habrá tiempo hasta que salga el sol,
luego llévame hasta tu escondite, y átame con tus cadenas de pasión.

Tu estrategia ya está en marcha, sabes que tienes tu partida ya ganada.
Una jugada más para envestirme con violencia, un paso más para oir mi respiración.
Amas el placer con su victoria, amas verme allí debajo lamiendo tu piel como si fuera salvación,
mientras que deseas cortarme los labios con una mordida, y beber rojo fluido que tú llamas "adicción".
Estaré perdida entre tus manos, consumida en el fuego de tu juego,
Me rodearás entre tu sombra, y yo como una esclava caeré ante tí.
Pero nada importa en este umbral final; dejaré que me consumas, que te llenes de mí.
Me haces girar recorriendo uno por uno tus deseos sobre mí.
Tu mirada muestra lujuria, sed de posesión, ganas de destruirme por placer.
Daré una vuelta y esperaré a que me atajes, porque decido sucumbir a tí;
hazme como quieres, lastímame, ámame, úsame; caeré en tu juego sin saber.
Me olvidaré de las reglas, hazme trampa en el juego del amor,
Juega rudamente, gáname usando mi inocencia ante el dolor;
hipnotízame y convierteme en tu víctima, habrá tiempo hasta que salga el sol,
luego llévame hasta tu escondite, y átame con tus cadenas de pasión.

Tu estrategia ya está en marcha, sabes que tienes tu partida ya ganada.
Una jugada más para envestirme con violencia, un paso más para oir mi respiración.
Amas el placer con su victoria, amas verme allí debajo lamiendo tu piel como si fuera salvación,
mientras que deseas cortarme los labios con una mordida, y beber rojo fluido que tú llamas "adicción".
lunes, 14 de febrero de 2011
Nunca has intentado
Mantente corriendo, incrementa velocidad, porque hoy, todo se escapa delante de tus ojos.
Querías vivir la perfección y aquel deseo a ella es lo que hoy te hace tan defectuoso.
Querías vivir en un mundo apartado, pintando las fallas ajenas, bañandote en ego.
Pagas demasiado, para tan poco, ¿Qué se siente rozar sus labios, mientras que saboreas el frío vacío?
Has perdido hasta al suelo en el que te caías, y quieres seguir apostando.
Vendiendo recuerdos, para comprarle ideales a los que te drogarán de utopía.
Tal vez vivirás en un paraíso, escucharás lo que quieras escuchar y tendrás lo que quieres,
Pero mírate en el espejo, y verás como tus manos quiebran intentando sostener lo que eres.
Vístete con tu superioridad, aliméntate del dolor, perfúmate de arrogancia; llénate de tí.
Será lo único que te quedará por hacer, luego de intentar recuperar tu vida.
nunca has intentado lo suficiente para traer de regreso lo que te pertenecía.
Nunca lo has intentado, asique no lo hagas ahora. El tiempo se reirá ante tí.
Querías vivir la perfección y aquel deseo a ella es lo que hoy te hace tan defectuoso.
Querías vivir en un mundo apartado, pintando las fallas ajenas, bañandote en ego.
Pagas demasiado, para tan poco, ¿Qué se siente rozar sus labios, mientras que saboreas el frío vacío?
Has perdido hasta al suelo en el que te caías, y quieres seguir apostando.
Vendiendo recuerdos, para comprarle ideales a los que te drogarán de utopía.
Tal vez vivirás en un paraíso, escucharás lo que quieras escuchar y tendrás lo que quieres,
Pero mírate en el espejo, y verás como tus manos quiebran intentando sostener lo que eres.
Vístete con tu superioridad, aliméntate del dolor, perfúmate de arrogancia; llénate de tí.
Será lo único que te quedará por hacer, luego de intentar recuperar tu vida.
nunca has intentado lo suficiente para traer de regreso lo que te pertenecía.
Nunca lo has intentado, asique no lo hagas ahora. El tiempo se reirá ante tí.
Tu sombra
Comienzo a ver como me alejo de mí misma,
no puedo volver atrás, seguir parada aquí o dar un paso más.
La fobia se vuelve la peor pesadilla real; "error" es la palabra-
Sí, lo que más temí, es lo que más he hecho.
Intenta ver mi alma, hazlo por favor, si es que aún la encuentras.
Estoy fuera de tiempo, lejos de alcanzar quien fui tiempo atrás.
Por favor mantente a mi lado, porque almenos así podré ser algo,
podré ser una sombra, oscura, escurridiza,y silenciosa;
perteneceré a tí, seré tu sombra, y así sentiré que aún tengo un lugar.
Llegué a un punto de creer haber perdido el valor para enfrentar las cosas,
cuando las lágrimas siguen resbalando de mis mejillas chocando con el frio viento.
Son mis miedos a las promesas que te he dejado tan escondidas que no las puedes encontrar.
Escuchame gritar, finalemnte he abierto mis ojos, he recuperado mi voz,
por favor, regresa, atraviesa mi cuerpo, reencuentrate en mí.
Porque la noche ya ha caido, la oscuridad se ha desvanecido entre tus ojos,
y yo aquí te espero con mis brazos llenos de golpes, pero abiertos al fin.
no puedo volver atrás, seguir parada aquí o dar un paso más.
La fobia se vuelve la peor pesadilla real; "error" es la palabra-
Sí, lo que más temí, es lo que más he hecho.
Intenta ver mi alma, hazlo por favor, si es que aún la encuentras.
Estoy fuera de tiempo, lejos de alcanzar quien fui tiempo atrás.
Por favor mantente a mi lado, porque almenos así podré ser algo,
podré ser una sombra, oscura, escurridiza,y silenciosa;
perteneceré a tí, seré tu sombra, y así sentiré que aún tengo un lugar.
Llegué a un punto de creer haber perdido el valor para enfrentar las cosas,
cuando las lágrimas siguen resbalando de mis mejillas chocando con el frio viento.
Son mis miedos a las promesas que te he dejado tan escondidas que no las puedes encontrar.
Escuchame gritar, finalemnte he abierto mis ojos, he recuperado mi voz,
por favor, regresa, atraviesa mi cuerpo, reencuentrate en mí.
Porque la noche ya ha caido, la oscuridad se ha desvanecido entre tus ojos,
y yo aquí te espero con mis brazos llenos de golpes, pero abiertos al fin.
jueves, 3 de febrero de 2011
Dime...
No pretendas que intentas retenerme, porque mi pieza ya no encastra en tí.
No te importó reservarme un lugar digno de lo que fuí, cuando lo tuviste y cuando no.
tan sólo dejame abandonarte aquí, es lo mínimo que puedo hacer contigo,
porque al parecer ese lugar, nunca fue realmente mío, nunca pertenecí ni un poco a tí.
Dime por qué, ¿Por qué me has quitado tan facilmente aquel espacio en tu corazón?
¿Por qué me has arrancado lo mejor, sin anestecia, haciéndome a un costado de tí?
¿Por qué acaso no sientes el vacío a mi ausencia?
¿Alguna vez importé o, acaso fui invisible a tus ojos, de lo trasparente que fui con mis sentimientos?
Dime por qué, si es que aún creés que valí algo.
atrevete a mirarme de frente, porque alguna vez soñaste a mi lado,
atrévete a tomar las culpas, saca el dolor que tu mismo me has inyectado.
atrévete a superar los errores, no te volteés simplemente para dejarme allí.
Cerré mis ojos frente a tus brazos, no pretendía que me atajaras,
sólo que me regalaras un poco de calor, de presencia, de fortaleza...
porque después de tantas batallas, uno espera ver sólo el fuego de su hogar.
Cuéntame por qué has convertido la calidez en hielo, en las palabras, en las acciones.
Dime por qué. ¿Acaso tus memorias se han esfumado ante lo que consideras prioridad?
¿Por qué hablas sobre lo que sientes por mi, como si hoy nos hubieramos conocidos?
Dime en que te fallé para romper estas cadenas que me guardaban a salvo.
Me quisiste débilmente, dandome un espacio a ocupar, sólo por un tiempo, ahora me expulsas.
Dime por qué me lastimas, dime por qué me lastimas.
Dime por qué me lastimas si solías ser tan mío, como yo de tí...
No te importó reservarme un lugar digno de lo que fuí, cuando lo tuviste y cuando no.
tan sólo dejame abandonarte aquí, es lo mínimo que puedo hacer contigo,
porque al parecer ese lugar, nunca fue realmente mío, nunca pertenecí ni un poco a tí.
Dime por qué, ¿Por qué me has quitado tan facilmente aquel espacio en tu corazón?
¿Por qué me has arrancado lo mejor, sin anestecia, haciéndome a un costado de tí?
¿Por qué acaso no sientes el vacío a mi ausencia?
¿Alguna vez importé o, acaso fui invisible a tus ojos, de lo trasparente que fui con mis sentimientos?
Dime por qué, si es que aún creés que valí algo.
atrevete a mirarme de frente, porque alguna vez soñaste a mi lado,
atrévete a tomar las culpas, saca el dolor que tu mismo me has inyectado.
atrévete a superar los errores, no te volteés simplemente para dejarme allí.
Cerré mis ojos frente a tus brazos, no pretendía que me atajaras,
sólo que me regalaras un poco de calor, de presencia, de fortaleza...
porque después de tantas batallas, uno espera ver sólo el fuego de su hogar.
Cuéntame por qué has convertido la calidez en hielo, en las palabras, en las acciones.
Dime por qué. ¿Acaso tus memorias se han esfumado ante lo que consideras prioridad?
¿Por qué hablas sobre lo que sientes por mi, como si hoy nos hubieramos conocidos?
Dime en que te fallé para romper estas cadenas que me guardaban a salvo.
Me quisiste débilmente, dandome un espacio a ocupar, sólo por un tiempo, ahora me expulsas.
Dime por qué me lastimas, dime por qué me lastimas.
Dime por qué me lastimas si solías ser tan mío, como yo de tí...
miércoles, 12 de enero de 2011
Tiempo Final
Ya comienza a hacer frío aquí.
El tiempo corre como arena una vez mas.
Cada respiración se torna en una cuenta regresiva,
ya no importa que es lo que queda atrás.
Entonces me preguntaba mientras comenzaba a caminar,
como debe sentirse realmente encontrar ese lugar.
Tiempo final, sobre esta cuidad,
donde los sueños cayeron a millas de mi oportunidad.
ya no hay más penas, hoy ya no miro lo que dejé pasar
Seré propiamente mio, mi luz y mi oscuridad.
Pateé piedras mil veces antes de tropezar,
sangre incredulidad y verdad, grité y perdí mi voz,
siendo suficiente las tormentas para taparme
cubriéndome con superioridad en negros mantos.
Entonces me preguntaba mientras comenzaba a correr,
bajo el torrencial de mis pesadillas, si llegaría a tiempo,
El agobio ataba mis piernas,
borrando de mi mente el camino que debería conocer.
celebro mi último día de esclavitud al respirar,
la libertad revive con el viento de la carretera,
mientras con coche, juego las tan deseadas carreras.
Porque ya no hay nada que me detenga,
mientras más abro los ojos, más reduzco la tempestad.
Todo se trata de ser quien finjo ser, lo haré realidad.
No temeré al caer la noche, será sólo un rato de oscuridad.
lunes, 10 de enero de 2011
Atención perdida
Mi cansancio debe de estar delatandome,pues abandono mi intento de conseguirte.
Te tengo, pero de una manera extraña.
Te tengo, pero delatadamente ausente en la mirada.
Me lastimas, pero es lo único que recibo de ti,
por eso me aferro a ese dolor, lo único que tengo.
Quiero desprenderme, porque sólo me hundes,
pero me quedo, porque es tu mano quien me destruye.
Busco salidas a tí, pero los pasajes dejaron de ser calles.
Solía tenerlo todo, explícame que ha pasado,
cuidé cada movimiento, cada palabra, cada detalle,
pero es otra cosa más que se ha desmoronado.
Me desgarro gritando tu nombre, prefieres ignorarlo.
Me siento ilusa al llamarte una vez más,
caigo más profundo en mi vida, me pierdo en tu olvido
Creí tenerte. Creí pertenecerte, dime cuanto más me has engañado.
Nunca estuve bien, pero prefiero seguir sola.
Ahora deseo quemarme en el vacío de mis palabras,
sangrar en soledad como me creí destinada antes de tí,
morir en silencio, como estoy destinada después de ti.
domingo, 2 de enero de 2011
Nosotros: tu y yo.
Nosotros, nos hemos perdido entre la neblina,
las calles nos han tragado a lugares que nunca hemos pisado.
Ignoramos las luces, violamos las advertencias,
saltamos y rompimos paredes de protección.
Aprendimos a respirar entre escombros y polvo
Escondimos nuestros sentidos, mutuamente nos supimos engañar.
Nosotros, sobrevivientes de jóvenes mentiras,
infiltradas como espinas al corazón, audaces y filosas estacas.
No resvales, hemos hecho tanto ya,
y tanto puede terminar con un sola respiro que des mal.
No sueltes mi mano, no calles en esta oscuridad.
Seremos dos, pero suficiente ruido para gritar y hacernos notar.
Nosotros, miramos el cielo, siempre nublado en pleno torrencial,
hemos buscado aquella estrella, ruta a nuestro verdadero final.
Sentí como llorabas al ver una noche más escapándose hacia la nada,
mientras acompañabas al amanecer, tragando tu veneno, vaya fría mañana.
Hemos vuelto a encontrarnos, hemos cambiado tanto,
tanta hostilidad ha de irse al acostumbrarnos a estar.
Último paredon caido, deja que el polvo calme y luego me verás,
allí de pie, esperando que me tomes para volver a empezar.
No te volteés, ya estoy acá,
sabremos encontrar la salida final,
juntos caimos, juntos sabremos actuar,
he cambiado como tú, pero por mi mirada sabrás ver quién está detrás.
las calles nos han tragado a lugares que nunca hemos pisado.
Ignoramos las luces, violamos las advertencias,
saltamos y rompimos paredes de protección.
Aprendimos a respirar entre escombros y polvo
Escondimos nuestros sentidos, mutuamente nos supimos engañar.
Nosotros, sobrevivientes de jóvenes mentiras,
infiltradas como espinas al corazón, audaces y filosas estacas.
No resvales, hemos hecho tanto ya,
y tanto puede terminar con un sola respiro que des mal.
No sueltes mi mano, no calles en esta oscuridad.
Seremos dos, pero suficiente ruido para gritar y hacernos notar.
Nosotros, miramos el cielo, siempre nublado en pleno torrencial,
hemos buscado aquella estrella, ruta a nuestro verdadero final.
Sentí como llorabas al ver una noche más escapándose hacia la nada,
mientras acompañabas al amanecer, tragando tu veneno, vaya fría mañana.
tanta hostilidad ha de irse al acostumbrarnos a estar.
Último paredon caido, deja que el polvo calme y luego me verás,
allí de pie, esperando que me tomes para volver a empezar.
No te volteés, ya estoy acá,
sabremos encontrar la salida final,
juntos caimos, juntos sabremos actuar,
he cambiado como tú, pero por mi mirada sabrás ver quién está detrás.
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